(*) por Nicolás Parrilla
“El gran atractivo del fútbol es que para construir un resultado convergen un sinnúmero de alternativas. Imaginar lo que puede ocurrir es tan difícil que todas las presunciones podrían terminar fracasando. Y eso se multiplica y se vuelve casi definitivo cuando hay fuerzas parejas. Acá es imposible vaticinar y cualquier comentario que uno haga es intuitivo”. A cualquier futbolero que le pidas un análisis del derby Real Madrid – Barcelona que tiene en vilo al mundo entero, no saldría de lugares comunes como partido cerrado o dos equipazos, pero Marcelo Bielsa es así, no puede prescindir de la catarata de palabras que utiliza para aclarar un concepto y así definió el súper clásico español que se juega este sábado en el Santiago Bernabeu de la ciudad Madrid.
Los dirigidos por el técnico portugués José Mourinho llegan esta temporada con una pequeña pero valiosa ventaja sobre sus rivales de toda la vida porque, con un partido menos disputado -el Barcelona de Lio Messi adelantó sus
encuentros ya que el 15 de diciembre comienza su participación en el Mundial de Clubes en Japón- el Real Madrid encabeza la tabla de posiciones con una ventaja de tres puntos sobre los catalanes.
El comienzo de la temporada muestra un poco mejor a los merengues, que al liderazgo local le suman el presente perfecto también en la Liga de Campeones donde obtuvo su grupo ganando los seis partidos que disputó. En cambio, el Barcelona se mostró más humano pese a que sólo perdió un partido en la Liga al igual que su rival pero también tiene cuatro empates, mientras que el Madrid solo cuenta con una igualdad.
Sin embargo, los números no dicen nada cuando se trata de estos jugadores y particularmente del Barcelona, un equipo destinado a escribir las páginas más gloriosas de los libros de historia del fútbol mundial. Vale recordar que la primera vez que se cruzaron en la temporada 2010/11, los catalanes redondearon un 5-0 histórico con un Xavi Hernández inspirado.
También se cruzaron en la final de la Copa del Rey donde sonrieron los merengues que ganaron 1 a 0 con un gol del portugués Cristiano Ronaldo y terminaron levantando la copa. Pero sin lugar a dudas, el cruce más atrapante entre estos dos colosos se dio en las semifinales de la Liga de Campeones cuando Lionel Messi volvió a demostrar que es un extraterrestre volcando ambos partidos a favor del club culé.
El último enfrentamiento entre los dos gigantes de España tuvo lugar a principio de temporada con la disputa de la Supercopa que, a pesar de la paridad demostrada entre los dos equipos, se inclinó para el lado del Barcelona y terminó con escándalo, golpes e insultos.
Este sábado se vuelven a ver las caras en lo que nunca es un partido más. Para tener en cuenta una curiosidad, el equipo que ganó el enfrentamiento de ida en las últimas siete temporadas se quedó con la Liga. Televidentes de todo el mundo van a vibrar frente a su pantalla, del televisor o de la computadora, para disfrutar de uno de los clásicos más grandes del planeta protagonizado por estos artistas del fútbol.
(*) por Nicolás Parrilla
Periodista formado en TEA (Taller; Escuela; Agencia)
Columnista especializado en fútbol argentino e internacional. Responsable de notas en exteriores en Eldepornauta Radio.
Amante del buen fútbol más allá de las camisetas, es un auténtico paladar negro que pondera las gambetas en el área rival y defenestra las patadas en cualquier sector del campo de juego. Contrario a las declaraciones con cassette, elemento que jamás utiliza, ni siquiera para grabar sus reportajes.





























