Debido a su alergia al pólen y para no agravar una afección pulmonar, la contaminación ambiental de la capital china lo convirtió en el gran ausente de la prueba reina de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 donde tampoco pudo sumar la tercera medalla de oro en los 10 mil metros en pista ptras sus victorias en Atlanta 1996 y Sydney 2000. Junto a su manager y cuerpo técnico, él optó por enfocarse en la 35º edición del maratón de Berlín, una decisión más que acertada porque el fondista etíope Haile Gebrselassie batió su propio récord mundial de la máxima distancia al convertirse este domingo por la mañana en el único atleta de la historia en bajar la barrera de las 2 horas y 4 minutos en los 42 kilómetros.
Favorecido por un clima ideal de dieciocho grados de sensación térmica; sin humedad ni viento, capitalizó el trayecto plano sin demasiados retomes de la capital alemana para cronometrar 2 horas; 3 minutos y 59 segundos con las que mejoró veintisiete segundos la plusmarca hasta ahora vigente de 2h04m26s que estableció en este mismo circuito cuando quebró por veintinueve segundos el reinado de su par keniata, Paul Tergat. Con el ritmo que le marcaban sus liebres, aquellos corredores cuya misión consiste en imponer el ritmo inicial para ayudarlo a cumplir su objetivo, Gebrselassie completó el medio maratón en 1h02m04s, 37 segundos menos que en Dubai donde pagó caro esa velocidad ya que decayó sobre el final cuando el cansancio le pasó la factura en los últimos 4 mil metros. Esa experiencia no fue en vano, pasó por el kilómetro 25 en 1h13m40s, sin sus liebres pero escoltado por los keniatas James Kwambai y Charles Kamathi, quienes tampoco aguantaron mucho más ese ritmo que lo llevó a meter 35 kilómetros en 1h43m05s. Todavía quedaba un cambio de ritmo para los últimos 2.500 metros cuando dejó atrás a Kwambai y encaró en solitario la avenida Unter den Linden, la recta que conduce a Puerta de Brandeburgo donde se encontraba el arco de llegada. El resto del pelotón luchó por el segundo puesto, honor que le correspondió a Kwambai con 2h05m36s seguido de su compatriota Kamathi con 2h07m48s.
“Estoy feliz. Hoy todo fue perfecto, el clima, las liebres y los espectadores que me alentó desde el comienzo, parecía que todo Berlín había salida a la calle”, explicó el número uno de todas las épocas, nacido hace 35 años en las afueras de la localidad africana de Arsi donde a los nueve años corría veinte kilómetros diarios para ir y volver de la escuela primaria. Consultado sobre la lesión que sufrió en las semanas previas a la carrera, afirmó que “siete días antes de esta prueba tuve dolores en el pie que me preocuparon pero que ahora no me afectaron en nada”. Por su parte, como una muestra de las bondades del clima y del circuito alemán considerado como uno de los más aptos para bajar las marcas personales, entre las mujeres ganó la representante local, Irina Mikitenko, gracias a sus 2 horas; 19 minutos y 18 segundos que, además de ser la mejor marca femenina de la temporada, constituye el cuarto tiempo más veloz del ranking histórico que encabeza la Paula Radcliffe con sus 2h15m25 del maratón de Londres. |