(*) por Fernando Horowitz
Fotografías: álbum personal & Natalia Catalano Dupuy
El lema que reza lo importante es competir se aplica a todas las disciplinas deportivas pero ellos fueron más allá porque cada uno de los chicos también aprendió, disfrutó e incorporó técnicas específicas en carreras de velocidad; pruebas de resistencia; lanzamientos y saltos. Los alumnos de la primaria del colegio NEA 2000 celebraron el torneo Interbandos en la pista de atletismo del porteño Centro Naval bajo la guía técnica de su cuerpo docente con el aplauso de padres; familiares y amigos desde las tribunas.
Divididos en cuatro equipos que abarcaron alumnos de primero a sexto grado
en distancias y alturas acordes a cada rango de edad, los proyectos de campeones demostraron sus habilidades deportivas aprendidas a lo largo del ciclo lectivo. Desde los clásicos cien metros llanos hasta unos cuatrocientos metros en los que se detectaron un par de zancadas con potencial de mediofondista, cada niño sumó puntaje en carreras de pista pero también en pruebas de campo donde estos futuros príncipes del decatlón y princesas del heptatlón superaron desafíos como el salto en alto, salto en largo y lanzamiento donde, como corresponde a las categorías formativas, una pelota de tenis reemplazó a la bala.
A lo largo de la mañana hasta bien pasado el mediodía, las pruebas se
sucedieron una tras otra para consagrar vencedor al equipo blanco escoltado por el bando naranja que conquistó la medalla de plata seguido del conjunto azul por delante del verde.
El puntaje oficial, al igual que la posición alcanzada en el medallero, resultó una anécdota ya que todos recibieron el mismo premio: la sonrisa de sus maestros y el aplauso de sus padres.
El atletismo es una disciplina individual que se entrena en equipo pero el Interbandos llevó a la pista una confraternidad que se trasladará a las aulas del colegio NEA 2000.












































































































