A sus dieciocho años, su talento y superación personal le deparan un futuro tan exitoso como su presente porque el Comité Paralímpico Internacional (IPC) eligió al juvenil argentino Gustavo Fernández como atleta del mes de mayo gracias a los tres torneos de tenis adaptado en silla de ruedas que conquistó en su reciente gira asiática donde, además de consolidarse como el número uno mundial junior, ascendió al séptimo puesto entre los mayores.
Campeón del certamen Japan Open 2012 en cuyos octavos de final venció al número uno internacional de mayores, Maikel Scheffers, a su regreso al país, el joven de la ciudad cordobesa de Río Tercero habló con el Comité Paralímpico Argentino (CoPArg) sobre sus títulos asiáticos rumbo a los Juegos de Londres 2012.
“La semana en Japón fue impresionante. No soñaba con ganar el torneo, pero iba con muchas expectativas, muchas ilusiones. Creo que el punto de inflexión de la gira fue el partido con el número uno del mundo. Estuve muy cerca en el primer set pero lo perdí 7-6, en el segundo decaí porque pensaba que ya estaba cerrado aunque remonté un match point en contra y, a medida que iban pasando los games, fui sintiéndome cada vez más cómodo. Gané el segundo y eso me ayudó a cobrar fuerzas para revitalizarme por completo. El juego fue muy peleado porque también en el tercer game iba perdiendo 4-1. Pero di todo en la cancha y lo gané. Fue algo loco porque no estaba en los planes”.
¿Cómo se prepara un atleta como vos para enfrentar retos tan grandes?
Con mucho entrenamiento físico pero también mental porque hay que estar concentradísimo en el objetivo. En el tenis, cuando jugás como single, sos vos contra el otro y todo depende de tu estado físico, mental y psicológico.
Además, estás acostumbrado a jugar en equipo ¿cómo es la convivencia en la selección argentina?
Es muy buena. Desde hace mucho viajamos juntos y ya nos conocemos. Con mis compañeros, Agustín Ledesma y Ezequiel Casco, y el entrenador Fernando San Martín nos apoyamos porque somos nosotros ante el mundo. La última vez que viajamos a Asia estábamos muy lejos de nuestro entorno y es bueno compartir esas experiencias con el equipo porque tratamos de sobrellevarlo y apoyarnos lo más que podamos.
¿Qué sentís al integrar la delegación que competirá en Londres 2012?
Es algo único. Participar de un Juego Paralímpico es un sueño hecho realidad. Otros jugadores que han participado me contaron que es una experiencia inigualable. Más allá del resultado que obtenga, quiero vivirlo de la mejor manera. Londres 2012 tiene un sentido especial para mí, por lo que significa representar a Argentina en una competencia muy grande. ¿Cómo fueron tus inicios en esta disciplina?
Mi primer torneo fue el Argentina Open 2006 organizado por la Asociación Argentina de Tenis Adaptado. Llegué a la final y eso me motivó mucho. Se me abrieron muchas posibilidades al darme cuenta que podía jugar al tenis de alto rendimiento. Desde ahí, empecé a entrenar y a dar lo mejor de mí cada día. Un año después, disputé mi primer mundial de Juniors clasificándome al Master 2008 y jugar el primer torneo de adultos con tan sólo quince años. Fue un proceso que se fue dando de a poco. Veía que tenía capacidades y podía dedicarme al tenis de alto rendimiento. Practicaba constantemente, intentando forjarme como profesional. Un tiempo después, gané mi primer título de adultos internacional ITF3 escalando al grupo de los cien mejores. El año pasado, con el equipo comenzamos a participar de las giras grandes: nos encontramos con los jugadores más importantes del mundo. Tuvimos buenos resultados, pero nos sorprendió el alto nivel de los rivales. Todo eso que vivimos fue parte de un proceso que me condujo a alcanzar el Top 10 mundial. Aunque haya costado, con mi entrenador, mi familia y los que me rodean, pude salir adelante de los momentos difíciles que significaban algunas derrotas. Hoy disfruto de mi mejor momento, sabiendo que puedo dar aún más.
¿Te imaginabas este presente cuando empezaste?
Lo soñaba pero nunca pensé llegar a estar en este lugar. Me dediqué al tenis porque me gustaba, hasta que logré competir en alto rendimiento y me dije “bueno, ahora quiero llegar a más“. Fueron pequeños objetivos que fui proponiéndome: participar en los torneos de Juniors, ganarlos, ser el número uno, luego pasar a los de adultos, estar entre los mejores cincuenta y ahora ganar un torneo de mayores. Sobrepasé mis propias expectativas. Me pongo la vara alta porque me gusta adaptarme a desafíos altos y estoy muy contento con los resultados que obtuve. En todo esto, hay mucho mérito de mis padres porque me apoyaron en todo lo que hice, a la Asociación Argentina de Tenis Adaptado que estuvo en gran parte del proceso y a mis entrenadores: Fernando, en primer lugar, y a los de Río Tercero que fueron parte de esta evolución.
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….di todo en la cancha y lo gané….
Grande pibe, felicitaciones